Creación de la Fundación

La Fundación Ramón Pla Armengol fue creada “Post Mortem” por Doña Nuria Pla Monseny mediante las normas y reglas contenidas en su testamento, donde a la vez, la Fundación fue instituida su única heredera. El mecanismo jurídico aplicado para llegar a este fin ciertamente es de gran complejidad técnica, pero la propia existencia institucional actual de la Fundación, acredita sin lugar a dudas la viabilidad del proyecto. Las razones son motivadoras de tal manera de proceder por parte de la Fundadora fueron, en primer término, debidas a sus circunstancias personales: era hija única, su marido había fallecido y no contaba con descendencia ni legitimarios y poseía una cierta masa patrimonial productiva; a dichas circunstancias personales hay que añadirle las características de su propio carácter, como persona de una vasta cultura y ambición filantrópica, así como una aguda inteligencia natural y una intuitiva capacidad empresarial para la toma de decisiones; efectivamente, la concurrencia de todas estas circunstancias y la posibilidad técnica de viabilizar su deseo (por otra parte muy humano) de perennizar sus inquietudes e iniciativas y con ello hacerlas perdurar más allá de su propia existencia terrenal a través de una heredera de duración indefinida, fueron la base de la creación de nuestra Fundación.

A buen seguro la Fundadora estaría muy satisfecha de ver cumplidas las facetas más sustanciales de sus últimas voluntades. Esta extraordinaria forma de proyectar su sucesión (en la reciente historia del País apenas existe otros casos como el suyo) le ha proporcionado a Doña Nuria el causahabiente perfecto que continúe su labor filantrópica, realice sus inquietudes en el ámbito religioso, promocione su querida colección de muebles antiguos españoles y apoye la investigación médica en el campo en que su padre fue un pionero mecenas e investigador; precisamente las finalidades de su Fundación.

La Fundación (pdf)